
Con un cartel en la vidriera de la sucursal Fray Luis Beltrán, el Banco Macro informó a sus «estimados clientes» que a partir del próximo lunes pasa sus operaciones a la filial de Capitán Bermúdez para «continuar brindándoles la mejor atención». De esta manera, se oficializó el cierre de la entidad crediticia en la localidad vecina que el gremio bancario había anunciado hace unos meses.
Por el momento, continuarán activos los cajeros automáticos ubicados en las instalaciones. Oportunamente, jubilados autoconvocados habían intentado juntar firmas para evitar el cierre y pisieron el involucramiento de las autoridades políticas de la ciudad para tal fin.

Los bancos justifican el cierre de sucursales, alegando que de cada 10 gestiones que se realizan, solo dos se hacen presencial y que el 80 % de los clientes elige los canales digitales.
