La medida de fuerza paraliza la atención en consultorios de médicos de cabecera y odontólogos de todo el país hasta el miércoles inclusive.

Denuncian que los aranceles tienen un atraso del 102% y que las subas oficiales son insuficientes. Desde la obra social aseguran que el diálogo sigue abierto.
Una profunda medida de fuerza gremial afecta desde las primeras horas de este lunes a millones de jubilados y pensionados en todo el territorio nacional. Los médicos de cabecera y odontólogos prestadores de PAMI comenzaron un paro total de actividades por 72 horas, una decisión que paraliza las consultas programadas y la atención habitual en los consultorios privados, dejando activas únicamente las guardias mínimas para emergencias.
La huelga, que se extenderá hasta el miércoles 10 de junio inclusive, visibiliza un conflicto salarial que se venía gestando desde hace meses.
Los profesionales de la salud denuncian un fuerte deterioro en sus ingresos debido a un desfasaje arancelario que, según estiman las entidades del sector, arrastra un atraso cercano al 102% frente a la inflación.
El malestar de los profesionales médicos se agudizó tras conocerse las últimas pautas de actualización dispuestas por la obra social para los meses de junio y julio. Los prestadores catalogaron como «irrisorio» el incremento del 1,9% fijado para cada uno de esos meses, alertando además que el impacto real de esa suba recién se reflejará en las liquidaciones que percibirán en agosto y septiembre debido a los plazos administrativos de pago.
Bajo las consignas «Honorarios justos = atención de calidad» y «Defendamos la salud de nuestros adultos mayores», los profesionales advirtieron que el esquema económico vigente —sumado al descontento que ya provocaba la aplicación de la Resolución 1107 meses atrás— vuelve inviable el sostenimiento de los consultorios.
Según expresaron los voceros gremiales, la falta de respuestas oficiales está provocando una renuncia masiva de especialistas de la cartilla, vaciando el sistema de atención primaria de la obra social.La respuesta oficialPor su parte, las autoridades de la conducción central de PAMI buscaron restarle impacto a la huelga y aseguraron que la medida es impulsada por «un grupo minoritario» de profesionales.
Desde el organismo previsional informaron que se dispuso un incremento en el valor de la cápita por afiliado asignado, elevándola de $2.100 a $2.400 con carácter retroactivo al mes de mayo, e insistieron en que los canales de negociación con las federaciones médicas permanecen abiertos para destrabar el conflicto.
Mientras las partes mantienen posiciones encontradas, el impacto directo recae sobre los afiliados, quienes desde esta mañana se encontraron con las puertas de los consultorios cerradas, cancelación de turnos otorgados con semanas de anticipación y severas demoras en la gestión de recetas, derivaciones y autorizaciones de estudios de mediana y alta complejidad.De no mediar una conciliación obligatoria o una mesa de negociación de urgencia que acerque las propuestas, la atención médica y odontológica regular recién comenzará a normalizarse a partir del próximo jueves 11 de junio.
