La crisis golpea a la emblemática Verbano

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La histórica fábrica Faiart Argentina S.A., única productora de vajilla de porcelana del país radicada en Capitán Bermúdez, sufre el impacto en tándem de la recesión interna y el ingreso de productos importados.
La crisis golpea a la emblemática Verbano
La profunda recesión económica y la persistente caída del consumo local volvieron a encender las alarmas en el cordón industrial . Faiart Argentina S.A., la firma propietaria de la emblemática marca de vajilla de porcelana Verbano, atraviesa una de las crisis financieras más complejas de su historia reciente. Con 73 años de trayectoria, la emblemática firma de la localidad de Capitán Bermúdez puso en marcha un severo proceso de reestructuración operativa para intentar garantizar su subsistencia en el mercado.
La medida más drástica de este plan contempla un esquema de retiros voluntarios con el que la empresa busca reducir entre un 30% y un 50% de su personal. Hasta el mes pasado, el establecimiento contaba con una planta activa de 105 trabajadores entre operarios, técnicos y administrativos. Según datos gremiales del Sindicato Ceramista, al menos 17 empleados ya aceptaron el acuerdo de desvinculación voluntaria ante la falta de perspectivas de una mejora en el corto plazo.
Sueldos en cuotas e incertidumbre gremial
Los coletazos de la crisis impactaron de lleno en los ingresos del personal. Por primera vez en mucho tiempo, los trabajadores denunciaron que los haberes correspondientes a abril fueron abonados de forma desdoblada durante el mes de mayo (recibiendo inicialmente el 70% y semanas después el 30% restante). Representantes de la comisión directiva del sindicato advierten que el temor principal radica en que esta modalidad de pago fraccionado vuelva a repetirse con las liquidaciones de junio, dada la asfixia financiera que arrastra la administración fabril.
A comienzos de año, la planta ya había registrado un esquema de suspensiones rotativas debido al sobrestock y a la falta de demanda. Desde la gerencia argumentan que los actuales niveles de facturación resultan insuficientes para sostener la estructura de costos fijos, especialmente frente a las elevadas tarifas de servicios y a un salario mínimo global garantizado de la actividad que ronda los $1.800.000 brutos.
Las razones detrás del freno productivo
Analistas sectoriales coinciden en que la realidad de Verbano se explica por dos factores macroeconómicos que golpean de forma simultánea a la manufactura nacional:
    • Desplome del consumo: La gastronomía y la hotelería, sectores que demandaban históricamente el 60% de la producción de la fábrica, recortaron drásticamente sus compras de renovación de stock.
    • Apertura de importaciones: Al ser la única fábrica de platos de porcelana de la Argentina, su competencia no es local. La flexibilización comercial introdujo al mercado interno un masivo flujo de vajilla de plástico, vidrio y loza importada a precios muy bajos contra los que la firma santafesina no puede competir.

El panorama en Capitán Bermúdez replica la situación observada en otros puntos del sector industrial, donde el recorte de turnos y las reestructuraciones de personal ganan terreno. El destino de Verbano no solo preocupa por los puestos de trabajo directos que representa, sino por el riesgo de apagar definitivamente los motores de un emblema de la identidad productiva e industrial de la provincia.