«La criatura no murió en un accidente»: declaró la abuela de Loan y aseguró que su hija Laudelina mintió

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Catalina Peña, de 88 años y abuela de Loan Peña, declaró este jueves como testigo en el juicio por la sustracción de su nieto, ocurrido en 2024 en 9 de Julio, Corrientes. Durante su testimonio, afirmó que “la criatura no murió en un accidente” y aseguró que esta versión fue fabricada por su hija, Laudelina Peña, de 47 años, una de las principales acusadas.

«La criatura no murió en un accidente»: declaró la abuela de Loan y aseguró que su hija Laudelina mintió

Además, Peña señaló a otros dos imputados, María Victoria Caillava (54) y Carlos Guido Pérez (64), quienes abandonaron el paraje El Algarrobal —donde desapareció el niño— apenas se enteraron del hecho. “Le agarré del brazo a ella y le dije ‘¿cómo te vas a ir si desapareció una criatura?’, pero me respondió que su marido quería ir a ver un partido”, relató. Según Catalina, la salida de Caillava fue tan apresurada que dejó atrás mandarinas y la cartera con las llaves de su casa. “Quería irse corriendo y le dije que se quedara a buscar, pero me dijo que iba a llevar al marido y luego regresaría”, añadió.

La abuela recordó que el 13 de junio había organizado una comida en honor a San Antonio de Padua, a la que asistieron personas invitadas por su yerno y también imputado, Bernardino Antonio Benítez (39). Sobre Laudelina, pareja de Benítez, Catalina sostuvo que inventó la hipótesis del accidente para que sus maridos fueran liberados, ya que estaban detenidos. “Le dije que no dijera mentiras. Seré pobre y no sé leer, pero les enseñé a mis hijos a no mentir, no sé por qué mintió”, expresó.

Catalina Peña recordó que el domingo previo a la sustracción se realizó un locro en su casa, al que asistieron Daniel “Fierrito” Ramírez (51) y su esposa, Mónica del Carmen Millapi (37), ambos acusados, junto con otras personas. En otro tramo de su declaración, mencionó que circuló un rumor sobre que “tenían escondido a Loan en una tapera” y que el comisario Walter Adrián Maciel (45) se iba a reunir con quien lo tenía, “porque se lo vendieron”, pero que Laudelina le aseguró que esa versión era falsa.

Catalina aseguró que ese día sólo realizó una llamada a Caillava para saber si había encontrado a su nieto. Según su testimonio, “tenía el teléfono en el bolsillo del saco y luego lo puso a cargar en la cocina”. Las pericias sobre esa línea revelaron que el 13 de junio se realizaron 23 llamadas entrantes y salientes, que los investigadores atribuyen a Laudelina, ya que uno de los números corresponde a Benítez.

La audiencia del jueves también contó con la declaración de Camila Ayelén Núñez, prima política de Loan, cuyo testimonio se retrasó debido a un pico de presión que sufrió Benítez, quien requirió atención médica. Su abogado solicitó un cuarto intermedio hasta que el imputado pudiera volver a la sala.

Camila, esposa de Diego Peña, primo de Loan, indicó que Catalina la invitó al almuerzo en honor a San Antonio de Padua y que al llegar a El Algarrobal, Laudelina ya estaba preparando la comida. Más cerca del mediodía llegó el resto de los comensales, entre ellos José Peña y Loan, quienes desconocían la razón del almuerzo.

La testigo contó que, tras el almuerzo, Benítez fue a buscar naranjas y Ramírez lo siguió. Los niños jugaban cerca de los autos cuando la hija de Ramírez acompañó espontáneamente a su padre camino al naranjal. Camila relató que tomó una foto de Loan y los demás niños a la distancia con la intención de publicarla en su estado de WhatsApp, pero no lo hizo por no encontrar la frase adecuada.

Según dijo, Laudelina indicó a Ramírez y Millapi cómo llegar al naranjal, y que ella y la mujer regresaron luego a la vivienda. “Mientras estábamos en la casa de la abuela, la tía me preguntó si pasó Loan o fue al baño, y le respondí que no. Salí a mirar por si venía solo, pero no lo vi, volví al callejón y empecé a llamarlo”, relató.

Camila también se refirió a los imputados por entorpecer la investigación, quienes se presentaron como integrantes de una fundación que ayudaba a niños y que estaba liderada por la abogada Elizabet Cutaia (47). Aclaró que en ningún momento estuvieron retenidos en el hotel Despertar del Iberá: “Podíamos salir, no teníamos que pedir permiso. Ahí me sentía más tranquila”, señaló.

La joven denunció presiones de integrantes de la Policía de Corrientes que le “pedían que culpara a alguien” de la sustracción y añadió: “Si no colaboraba, el Juzgado de Menores me iba a sacar a mi hija”.

Otro testimonio destacado fue el de Macarena Peña, hija de Laudelina, quien habló sobre el hallazgo del calzado de Loan a considerable distancia del naranjal. Indicó que su madre le dijo que había encontrado huellas y, en esas circunstancias, comenzó a buscar en el barro hasta dar con el botín, que fue ella quien extrajo. Luego continuaron recorriendo el campo mientras la Policía secuestraba el calzado, que Laudelina reconoció como de Loan, pues se lo había regalado recientemente.

Macarena declaró que, pese