Matheo se opera este viernes gracias al «abrazo» solidario

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Tras tres años de diagnósticos complejos y un último informe médico erróneo, el pequeño de tres años ingresará a quirófano. Su mamá, Mili, agradeció la masiva respuesta de la comunidad y dejó una emotiva promesa: «Quiero ser yo el día de mañana quien esté brindando lo que le brindaron a mi hijo».
Matheo se opera este viernes gracias al «abrazo» solidario
El alivio y la tranquilidad por fin se sienten en el hogar de Matheo. Tras tres años de una lucha médica ininterrumpida, su mamá, Mili, confirmó emocionada que lograron reunir los fondos necesarios para la cirugía del pequeño, gracias a una campaña solidaria que movilizó por completo a la región. El tramo final de la espera tiene fecha y hora exacta: este viernes a las 7 de la mañana, el niño ingresará al quirófano.
«Ya estamos a un pasito más cerca de esa cirugía que tanto estábamos esperando. Es increíble sentir el abrazo de tanta gente que no nos conoce abrazando a mi hijo, es un acto que no tiene palabras de agradecimiento», relató Mili en una conmovedora entrevista en Radio Mix .
La historia de Matheo ha sido un verdadero sube y baja desde sus primeros meses de vida. Aunque nació en excelentes condiciones, a los cuatro meses comenzó a transitar reiterados cuadros que inicialmente se diagnosticaban como neumonía. A los seis meses, un médico de guardia advirtió que la gravedad era otra: el bebé tenía los intestinos, el hígado y el riñón en el tórax, aplastando su pulmón derecho. La patología era tan severa que los propios cirujanos de Rosario le advirtieron a la familia que el cuadro «no era compatible con la vida». Tras una exitosa y compleja intervención para reacomodar sus órganos, Matheo sobrevivió, pero debió enfrentar una nueva batalla.
El camino de los diagnósticos y las complicaciones
Al mes de la primera operación, el niño comenzó con fiebres altas y recurrentes debido a reiteradas infecciones urinarias. A los ocho meses fue medicado con un profiláctico nocturno y, mediante rifas y actividades solidarias organizadas por su familia para costear los estudios, le diagnosticaron un reflujo bilateral severo: grado 5 en el riñón izquierdo y grado 4 en el derecho. Tras realizarle una cirugía de fimosis al año y medio para intentar disminuir los valores, Mateo continuó visitando las guardias médicas al menos una vez por semana por picos febriles.
La situación sumó una enorme angustia en marzo de este año. Un informe médico erróneo indicó que el reflujo había desaparecido, lo que llevó al equipo de profesionales a retirarle los antibióticos. Sin embargo, a fines de abril, el pequeño cayó internado con un cuadro severo de pielonefritis y 41 grados de fiebre a raíz de la deshidratación. Fue allí donde los especialistas descubrieron la equivocación del estudio y constataron que Matheo todavía padece un reflujo de grado 4 en su riñón izquierdo, el cual será intervenido quirúrgicamente este viernes.
El postoperatorio y una promesa de amor
A sus tres años, Matheo es un niño hiperactivo y charlatán al que le encanta jugar al doctor. Al entender el movimiento solidario a su alrededor, toma el logro como un obsequio: «Él se pone recontento porque dice que es un regalo que la gente le está haciendo. Lo único que quiere es dejar de pincharse, no quiere que lo pinchen más», expresó Mili conmovida.
Aunque el dinero para la intervención ya está cubierto, el camino médico continuará tras salir del quirófano.
Matheo deberá pasar dos meses resguardado con antibióticos y, aproximadamente a los cinco meses, le realizarán un centellograma fundamental para evaluar la morfología de sus riñones y prevenir complicaciones severas a futuro.
La mamá del pequeño aseguró que utilizará sus redes sociales personales para mantener al tanto a toda la comunidad sobre la evolución de la cirugía. Con el corazón lleno de gratitud, cerró la entrevista con una promesa que refleja la huella que dejó la solidaridad en su vida: «Quiero ser yo el día de mañana quien esté brindando lo que le brindaron a mi hijo, realmente».