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La automotriz alcanzó un acuerdo clave con el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) para garantizar el funcionamiento continuo de la única terminal automotriz operativa de la provincia de Santa Fe durante lo que resta del año.

El nuevo esquema de trabajo consensuado establece que la fábrica pasará a operar en un único turno diario de seis horas, reemplazando la jornada habitual de nueve horas que regía hasta el momento.
Las claves del acuerdo laboral contemplan:
- Compensación salarial: A pesar de la reducción horaria, los operarios percibirán el equivalente a siete horas de trabajo para mitigar el impacto en sus bolsillos.
- Fin de los parates: Desaparece la modalidad de suspender las tareas durante una semana al mes con pago del 75% del haber bruto, un sistema que afectaba la estabilidad de entre 600 y 800 trabajadores.
- Parada técnica previa: Antes de implementar la nueva dinámica, la planta de Alvear permanecerá completamente inactiva entre el 10 y el 17 de agosto.
La Tracker como único sostén de la planta
La terminal santafesina viene atravesando un profundo proceso de reestructuración industrial. A fines de 2023, la compañía discontinuó de forma definitiva la fabricación del modelo Chevrolet Cruze, lo que contrajo la actividad fabril en aproximadamente un 50%.
Desde entonces, la planta depende exclusivamente de la producción del SUV Chevrolet Tracker, un vehículo introducido en la línea de montaje en 2022 tras una inversión de 300 millones de dólares. Debido a este monomodelo, el sostenimiento de la terminal está atado casi en su totalidad al ritmo de las exportaciones hacia el mercado de Brasil.
Achique de personal y metas de producción
Con esta vuelta a la producción continua, la empresa busca estabilizar su funcionamiento y cumplir con el volumen proyectado para 2026, el cual se ubica en torno a las 20.000 unidades anuales (lejos del récord histórico de 55.000 vehículos alcanzado en 2016).
El cambio de estrategia llega tras un fuerte ajuste en la plantilla laboral. Producto de sucesivos planes de retiros voluntarios y desvinculaciones, la dotación de la fábrica se redujo drásticamente en los últimos dos años: pasó de contar con más de 1.000 operarios a comienzos de 2024 a mantener una estructura acotada de menos de 600 trabajadores activos en la actualidad.
