«Tati» Rodríguez: «El descreímiento de la gente se revierte con trabajo, humildad y un Estado local que dé respuestas»

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La concejala del justicialismo concluyó su análisis sobre la seguridad y la realidad social de Capitán Bermúdez. Validó el enojo de los vecinos ante la crisis, ratificó las facilidades para denunciar delitos desde la ciudad y defendió las políticas de contención municipal frente a las consecuencias del modelo de ausencia estatal.
«Tati» Rodríguez: «El descreímiento de la gente se revierte con trabajo, humildad y un Estado local que dé respuestas»
La concejala oficialista Daniela «Tati» Rodríguez cerró su participación en los micrófonos de Radio Mix con una profunda reflexión sobre el rol de la dirigencia política, el quiebre de la confianza ciudadana en las instituciones y la importancia de sostener canales institucionales eficientes en materia de seguridad.
La edila peronista retomó la problemática del robo de cables y medidores que afecta a los comerciantes locales, insistiendo en que el descontento de las víctimas es absolutamente lógico ya que la reposición de materiales devora los ingresos de toda una semana de trabajo.
No obstante, Rodríguez enfatizó que es un deber ciudadano vencer la resignación y dejar asentado cada hecho delictivo, ya que «si no hay denuncia, para las estadísticas no hay delito», lo que impide reclamar de manera formal mayor presencia de patrulleros y personal a la provincia. Para facilitar este trámite sin que represente una carga, recordó que Capitán Bermúdez cuenta con su propio Centro Territorial de Denuncias (CTD) donde atienden profesionales abogados de manera rápida y sin necesidad de trasladarse a San Lorenzo, sumado a la opción de realizar el trámite de forma digital por internet para agilizar la posterior reposición de insumos ante la Empresa Provincial de la Energía (EPE).
Respecto al marcado descreimiento que manifiesta la población hacia las autoridades, la legisladora local adoptó una postura de fuerte empatía y autocrítica. Afirmó que cuando un vecino se acerca enojado o mira con recelo a la dirigencia «tiene toda la razón», y aseguró que esa distancia no se acorta con discursos sino con compromiso, responsabilidad y una profunda humildad, reconociéndose simplemente como una vecina más que eligió volcar su profesión al servicio de la función pública.
La edila admitió que el municipio no cuenta con recursos ilimitados ni puede brindar soluciones definitivas para cada problemática particular, pero destacó el valor de mantener una gestión legislativa y ejecutiva de puertas abiertas que canalice diariamente los reclamos de los barrios en este duro contexto de supervivencia socioeconómica.
Finalmente, Rodríguez llevó el debate al plano ideológico y conceptual, calificando como una discusión de índole moral las consecuencias negativas que la doctrina del «Estado ausente» está provocando en la carne y el día a día de las familias del Cordón Industrial. Frente a ese escenario recesivo, la concejala contrapuso las herramientas protectoras de la administración local, mencionando el sostenimiento de las ferias comunitarias en el predio del ferrocarril para el autoempleo, las exenciones de la Tasa General de Inmuebles (TGI) para los jubilados y la continuidad de las obras urbanas ejecutadas con presupuesto propio. Concluyó que el verdadero desafío de la política actual es demostrar con organización, cercanía y trabajo territorial que el Estado sigue siendo la herramienta más transparente y efectiva para transformar la realidad y mejorar la calidad de vida de la comunidad.