Denuncian desatención en la guardia del Hospital de Capitán Bermúdez

Escuchar esta noticia
Powered by Estudios Max
x1
Un vecino expuso el maltrato de un médico nocturno, la falta de insumos básicos y las severas dificultades para conseguir turnos en el nosocomio local. Aseguran que debieron automedicar al paciente en su casa ante la falta de respuestas.
Un vecino de Capitán Bermúdez alzó la voz para visibilizar una preocupante situación ocurrida en la guardia nocturna del hospital local.
Según relató, debió trasladar de urgencia a su hijo de 22 años, quien padece de asma crónico, en medio de un severo ataque respiratorio. Al llegar, cerca de las 22:45 horas, se encontraron con una respuesta profesional que catalogó como una «vergüenza» y una total falta de empatía ante una emergencia médica.
De acuerdo con el testimonio, el médico de guardia de esa noche —a quien describió como de nacionalidad extranjera— se negó a brindarle una atención adecuada al joven, limitándose a darle una sola pastilla de loratadina antes de enviarlo de regreso a su hogar. «Estaba tan afectado que tenía miedo de que le agarrara un paro respiratorio; no podía ni respirar», relató el padre damnificado, lamentando que ni siquiera se tomaron el trabajo de revisarlo, aplicarle un inyectable o realizarle una nebulización con medicación específica para abrirle los bronquios.
Además, criticó la actitud del personal de enfermería, señalando que miran desde la ventanilla del fondo y eligen a quién atender según la «cara conocida».
Ante la desidia del personal del efector público, la familia se vio obligada a regresar a su domicilio y automedicar al paciente por sus propios medios para de ese modo estabilizar su cuadro de salud y evitar que perdiera su jornada laboral.
El hombre remarcó que, al no contar con empleo formal ni cobertura médica privada en este momento, el hospital representa su único refugio de salud, , cuando es la única institución pública que permanece abierta en la localidad. Para colmo de males, denunció que las autoridades de la guardia se negaron a entregarle los medicamentos que el establecimiento tiene en stock, bajo el argumento de que no se trataba de una urgencia: «Para ellos, una emergencia es llegar apuñalado, ensangrentado o chocado».
Odisea por turnos y desinformación
La denuncia pública no se limitó al episodio de la guardia, sino que expuso fallas estructurales crónicas en el funcionamiento diario del nosocomio. El vecino aseguró que existe un «maltrato constante» al momento de solicitar turnos presenciales. Al madrugar y presentarse a las 6:00 de la mañana, el personal administrativo suele rechazar los pedidos argumentando cuestiones de territorialidad: «Te mandan a sacar turno a otro lado, te dicen ‘andate a tu barrio’, y en el dispensario te vuelven a derivar al hospital; te agarran de pelotudo», fustigó.
Buscando respuestas, el denunciante se presentó a la mañana siguiente para reportar los hechos ante la dirección, pero acusó que el personal administrativo le mintió ocultando la identidad de la máxima autoridad, el hombre ratificó su firme postura de volver a acercarse con el objetivo que las autoridades tomen conocimiento efectivo de las graves irregularidades y los malos tratos que se replican sistemáticamente  desamparando a la comunidad en los momentos de mayor vulnerabilidad.