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Prefectura Naval, buzos tácticos y bomberos rastrillan el cauce contrarreloj. Un único sobreviviente logró salvar su vida aferrado a un bidón de plástico, pero sus tres compañeros de trabajo continúan desaparecidos en medio de una fuerte crecida.

Un dramático e intenso operativo de rescate se desarrolla contrarreloj en las aguas del río Paraná para dar con el paradero de tres hombres que desaparecieron tras el trágico vuelco de una embarcación de escaso porte. A pesar del masivo despliegue de las fuerzas de seguridad y de los equipos de emergencia, las tareas de rastrillaje continúan sin resultados positivos.
El siniestro náutico ocurrió en inmediaciones de Quinta Zelaya, en la localidad de Fray Luis Beltrán. Cuatro amigos regresaban a bordo de un pequeño bote desde la zona de islas. Según las primeras hipótesis, las intensas correntadas provocadas por un fenómeno de crecida del río, sumadas a las fuertes ráfagas de viento y el oleaje, hicieron que la lancha perdiera el control, diera una vuelta de campana y se fuera a pique.
El alerta se encendió cuando un llamado a los servicios de emergencia denunció pedidos de ayuda en la zona ribereña. Poco después, personal de Prefectura Naval Argentina logró rescatar con vida a un hombre de 61 años a la altura de los muelles de San Lorenzo. El hombre consiguió salvarse tras nadar exhausto hasta la costa aferrado a un recipiente plástico de combustible. Una vez estabilizado por el personal médico, el sobreviviente relató el horror vivido y confirmó que sus tres compañeros no habían logrado salir a la superficie.
A raíz de la fuerte correntada, el perímetro de búsqueda se amplió drásticamente hacia el sur del cordón industrial, extendiendo los rastrillajes formalmente por agua, tierra y aire hasta toda la zona del Puente Rosario-Victoria. El operativo cuenta con unidades guardacostas, patrullajes de infantería costera, motos de agua, drones y la participación de buzos tácticos para rastreos subacuáticos en profundidad.
Las autoridades informaron que las tareas de localización se tornan sumamente complejas y peligrosas para los propios rescatistas. El gran caudal de agua provocado por las recientes lluvias en la cuenca alta generó una importante crecida del río Paraná, lo que arrastra una enorme cantidad de camalotes y troncos a la deriva que entorpecen por completo la visibilidad de los buzos en el fondo del río.
En la causa interviene la Fiscalía correspondiente, desde donde se ordenó sostener activas todas las guardias de búsqueda de manera ininterrumpida y emitir un estricto aviso de precaución para los buques mercantes que transitan por la hidrovía, con el fin de evitar interferencias en el sector del siniestro. Mientras la incertidumbre crece en la región, familiares y allegados de los tres hombres desaparecidos aguardan novedades en la base operativa instalada en la ribera.
