Caso Sofía Delgado: la defensa de Baumann afirma que fue «una herramienta involuntaria» para descartar el cuerpo

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El abogado Ricardo Angulo demostró con pericias de antenas que su cliente estaba en Capitán Bermúdez la noche del crimen y que trasladó el bolsón hacia el camino de la cremería bajo engaños de su empleador
Caso Sofía Delgado: la defensa de Baumann afirma que fue «una herramienta involuntaria» para descartar el cuerpo
La causa por el femicidio de Sofía Delgado, el macabro hecho que mantiene en vilo a la región, sumó revelaciones fundamentales de cara al avance de la investigación judicial. El doctor Ricardo Angulo, abogado defensor de Brian Baumann —uno de los tres imputados en el legajo junto a Alejandro Bevilacqua y Eduardo Mordini—, brindó precisiones sobre la estrategia de la defensa y rechazó de forma categórica la figura de coautoría que intenta sostener el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Con el expediente en mano, el letrado argumentó que su defendido no poseía ningún tipo de vinculación con la joven sanlorencina y que su participación en el movimiento del cuerpo se limitó estrictamente a acatar una orden laboral directa de su jefe, desconociendo por completo el contenido del bulto que transportaban.
La geolocalización que lo desvincula de la noche del crimen
Angulo basó el eje central de la inocencia de Baumann en informes técnicos oficiales provistos por la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos (JAJUDECO). De acuerdo con el cruce de sintonía de celdas telefónicas de la noche del 30 de octubre, jornada en la cual se produjo la desaparición de Sofía, las antenas ubican a los sospechosos en situaciones completamente opuestas:
    • Alejandro Bevilacqua: Su teléfono móvil fue el único que impactó de forma directa y permanente en la celda del taller mecánico de calle Corrientes, en Puerto General San Martín, confirmando su presencia en el lugar.
    • Eduardo Mordini: Las pericias de su dispositivo telefónico para esa franja horaria nocturna aún no pudieron acreditarse con exactitud en dicha antena.
    • Brian Baumann: Las planillas técnicas de la fiscalía arrojaron de manera contundente que su celular captó señal de forma exclusiva en antenas de la ciudad de Capitán Bermúdez, puntualmente en la zona de barrio Copello, donde el operario se encontraba descansando en su vivienda particular.

El día del traslado: «Le quisieron tirar el muerto»
El relato de la defensa avanzó hacia el jueves 7 de noviembre, una semana después de la desaparición de la joven. Baumann, quien se desempeñaba desde hacía cinco años como mecánico y chofer de camiones en el taller de Mordini, regresó a las 17:00 horas de realizar un viaje laboral hacia Rosario. Al bajarse del camión, notó que una camioneta de la empresa ya estaba posicionada en la parte delantera del predio y su empleador le ordenó cargar un pesado bolsón de materiales que emanaba un fuerte olor nauseabundo.
Ante las preguntas sobre por qué el trabajador no revisó el contenido del bulto, Angulo fue tajante al explicar que Baumann actuó bajo los códigos de un empleado respetuoso y que su jefe ya le había justificado el olor días atrás, asegurándole que Bevilacqua había dejado tirados allí los restos óseos de un asado.
Utilizando una grúa pluma del taller, el operario depositó el bolsón en la caja del vehículo.
Acto seguido, Mordini le ordenó que subiera al asiento del acompañante para emprender un viaje con rumbo desconocido. La camioneta se dirigió de forma directa hacia una zona rural próxima al denominado «camino de la cremería», sitio donde finalmente abandonaron el bolsón y donde, días más tarde, las autoridades policiales hallarían los restos sin vida de Sofía Delgado.
La defensa técnica concluyó reafirmando que Baumann fue utilizado como un instrumento ciego bajo un régimen de subordinación laboral, protegido por la presunción de inocencia, y adelantó que las pericias tecnológicas de geolocalización serán la pieza clave para exigir el cambio de carátula o su desvinculación de la causa.