La iniciativa está destinada a jóvenes de entre 15 y 20 años y propone encuentros en escuelas, clubes e instituciones para reflexionar sobre la presión de grupo, la violencia, los consumos problemáticos y las conductas de riesgo.

Con el objetivo de generar espacios de diálogo y reflexión entre los jóvenes, comenzó a desarrollarse en la región “Decidir con Futuro. Un segundo para pensar. Una vida para vivir”, un programa de encuentros y charlas destinado a adolescentes y jóvenes de entre 15 y 20 años que plantea principalmente la realización de encuentros en escuelas, clubes e instituciones de diversas localidades.
El proyecto, que cuenta con la dirección de Fabio Rovere y la participación del psicólogo deportivo Pablo Sucarrat a cargo de las disertaciones, tiene el acompañamiento del Centro de Estudios Regionales (CER), la Fundación del Hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo y la Cámara de Diputados y Diputados de Santa Fe.
La iniciativa parte de una premisa sencilla: muchas decisiones pueden tomarse en apenas unos segundos, pero sus consecuencias pueden extenderse durante toda la vida. Desde ese enfoque, el programa propone brindar herramientas para que los jóvenes puedan detenerse, analizar las situaciones que atraviesan cotidianamente y tomar decisiones de manera más consciente.
Las charlas tienen una duración aproximada de 45 a 50 minutos y combinan momentos de reflexión, ejemplos de situaciones reales y participación de los propios jóvenes. Desde que comenzó a desarrollarse ya alcanzó a más de 250 participantes de diversas instituciones de Capitán Bermúdez, Fray Luis Beltrán, San Lorenzo, Timbúes, Roldán y Carcarañá. Allí, los jóvenes fueron protagonistas y pudieron reflexionar, participar y aportar sus propias miradas sobre la importancia de repensar las decisiones antes de actuar.
“Buscamos llegar a los jóvenes de una manera cercana para que puedan pensar en sus decisiones, para que comprendan que cada elección tiene consecuencias y que aprendan que decidir es construir el futuro”, destacó Rovere acerca de la iniciativa y valoró la buena recepción que tuvo el programa en este inicio por parte de diversas instituciones y un gran acompañamiento de docentes, directivos y equipos de comunidades educativas.
En ese sentido, señaló: “La idea es ampliar progresivamente su alcance y llegar a distintas instituciones y localidades, con el propósito de instalar espacios de conversación sobre decisiones, responsabilidades y proyectos de vida. Sin ningún tipo de límite territorial y geográfico, queremos que la sociedad se adueñe del programa”.
Con todo, la propuesta busca generar un ámbito de intercambio cercano, donde puedan abordarse problemáticas que forman parte de la realidad cotidiana de muchos adolescentes. La idea es que los jóvenes puedan reconocer situaciones de riesgo, evaluar alternativas y comprender que una pausa puede ser determinante.
