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El sacrificio de toda una vida quedó reducido a escombros en unas pocas horas. En Capitán Bermúdez, una mujer con discapacidad auditiva y su hijo Federico, de apenas ocho años y también con discapacidad, se quedaron prácticamente con lo puesto después de que personas de su propio entorno vandalizaran y destrozaran por completo su vivienda.

La pesadilla comenzó el pasado fin de semana largo, cuando la mujer, quien enviudó hace muy poco tiempo y perdió al que era el sostén del hogar, decidió salir a pasear con el menor. Al regresar, la realidad la golpeó de frente al encontrarse con que no la dejaban entrar a su propia casa. Un grupo de inadaptados había ingresado por la fuerza con intenciones de usurpar el inmueble bajo el argumento de que les pertenecía.
Adentro de la vivienda, la saña fue total. Rompieron las aberturas, destrozaron las comodidades que la familia tenía y llegaron al extremo de prender fuego el sector de la cocina. Aunque la situación ya está en manos de la Justicia, con denuncias radicadas y una orden de restricción perimetral vigente, el daño material y psicológico ya está hecho.
Hoy, la mamá y el pequeño Federico están desamparados y con miedo, sostenidos únicamente por una red de familiares y vecinos que se turnan de forma permanente para cuidarlos y hacerles guardia en la propiedad.
La solidaridad de la región no tardó en aparecer y, gracias a las donaciones de la comunidad y a la asistencia del Centro de Integración Comunitaria local, las necesidades de ropa, calzado y alimentos ya fueron cubiertas. Incluso, se lograron reponer los primeros vidrios para que el lugar no fuera inhabitable y se consiguió un mueble bajo mesada. Sin embargo, en un contexto económico sumamente complejo para todos, la reconstrucción edilicia y la seguridad de la vivienda son los escollos más difíciles de superar.
Por este motivo, se necesita con urgencia la colaboración de la sociedad para levantar un tapial en el frente de la casa que impida un acceso fácil y para colocar rejas protectoras. Si bien un herrero de la zona ya ofreció su mano de obra de forma voluntaria, todavía faltan los materiales para que pueda trabajar. Quienes puedan donar ladrillos, cemento, hierros, varillas, rejas para tres ventanas, dos barrales o un bidet usado en buen estado, así como ofrecer mano de obra solidaria para trabajos de albañilería, electricidad y pintura, pueden coordinar la ayuda comunicándose al teléfono 3413367722 o acercándose directamente a la vivienda ubicada en calle 13 de Marzo 262, en Capitán Bermúdez.
