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Los reportes satelitales detectaron una decena de focos activos en jurisdicción entrerriana frente a las costas de San Lorenzo, Capitán Bermúdez y Fray Luis Beltrán. La rotación del viento desplazó densas columnas de humo, complicando severamente la visibilidad en la conexión vial a Victoria.

La problemática socioambiental por las quemas es en los humedales del río Paraná sumó un nuevo y alarmante capítulo que vuelve a encender los reclamos de los vecinos y organizaciones ecologistas en la región. Tras varias jornadas marcadas por la escasez de lluvias y una marcada baja en los niveles de humedad, las imágenes satelitales confirmaron la reactivación de múltiples focos ígneos distribuidos tierra adentro sobre el territorio insular entrerriano.
De acuerdo a los últimos relevamientos técnicos de la Universidad Nacional de Rosario, en lo que va de septiembre el fuego ya arrasó cerca de 2.000 hectáreas de biomasa y pastizales naturales a lo largo del corredor del Delta.
Durante las últimas horas, la situación se tornó crítica frente a la costa del Cordón Industrial, registrándose focos de gran magnitud a la altura de los kilómetros 445 y 447 del río Paraná, visibles desde las costas de San Lorenzo hasta la zona norte rosarina. Las ráfagas y la rotación del viento del sector norte arrastraron la humareda hacia los centros urbanos, provocando irritación ocular, dificultades respiratorias en la población y reduciendo drásticamente la visibilidad en la Ruta Nacional 174, puntualmente a la altura del kilómetro 22 de la traza vial que conecta con Victoria.
Frente al avance del ecocidio, patrullajes fluviales de la Prefectura Naval de San Lorenzo labraron actas circunstanciadas tras constatar los frentes de fuego, dando inmediata intervención a la Fiscalía Federal en turno y notificando a los brigadistas del Plan Nacional de Manejo del Fuego de Entre Ríos.
Las principales hipótesis de los especialistas vuelven a apuntar a las quemas intencionales destinadas a la renovación de pasturas para la actividad ganadera, una práctica recurrente a la salida del invierno que aprovecha la acumulación de vegetación seca. La persistencia de temperaturas en ascenso y vientos predominantes del noreste previstos para los próximos días mantiene en máxima alerta a las brigadas forestales ante el elevado riesgo de que el fuego continúe expandiéndose sin control por los humedales.
