El SOEA exige seguridad y un básico de $2,8 millones

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La planta de Vicentín en el cordón industrial se convirtió en el escenario de una peligrosa combinación: producción al máximo de su capacidad y un arrastre de cinco años de desinversión.
El SOEA exige seguridad y un básico de ,8 millones
El gremio de los aceiteros, liderado por Daniel Succi, encendió las alarmas tras una semana frenética en la que los trabajadores rozaron la tragedia en dos oportunidades, ambos en la misma planta de Vicentin.
Primero fue un incendio generalizado el lunes por la noche, del cual, según las propias palabras del dirigente, la región se salvó de milagro de sufrir consecuencias devastadoras . Pocas horas después, un derrame de solvente obligó a la evacuación total de los operarios bajo protocolos de estricta emergencia .
Para el sindicato, estos hechos no son casuales, sino el resultado previsible de media década de dejadez de una infraestructura que solía operar de manera intermitente y que hoy trabaja exigida al cien por ciento.
Mientras el Comité Mixto de Higiene y Seguridad del SOEA redobla los controles diarios para evitar un siniestro mayor, la tensión se trasladó al plano económico.
El sindicato formalizó su propuesta en las mesas paritarias con un reclamo de alto impacto: un salario básico inicial de $2.800.000 para la categoría más baja del sector, lo que representa una recomposición del 19% . La propuesta, respaldada por los estudios técnicos del MATE y el CESyAC (Centro de Estudios Sociales y Acción Ciudadana) , ya está en manos de las cámaras empresarias . A la espera de una respuesta que destrabe la negociación, el gremio mantiene la guardia alta tanto en las plantas como en las oficinas de las empresas del sector.