

“La cuarentena los ha dejado solos. Muchos han comenzado emprendimientos paralelos de venta de productos para poder subsistir con lo mínimo, y la ayuda recibida no fue suficiente y, en muchos casos, no pudieron acceder a ella. El Estado Provincial está dejando desprotegidas a instituciones que cumplen un rol social muy importante para el crecimiento de niños y niñas”, dijo Blanco. Actualmente, en Santa Fe existen más de 450 jardines maternales y de infantes.
El proyecto propone un fondo de 180 millones de pesos (destinando desde 200 mil hasta 800 mil pesos por jardín) para asistir a estas instituciones, que estén exentas del pago de impuestos provinciales durante un año desde sancionada la ley y que, para próximos ciclos lectivos, se genere junto a ellos un sistema de becas para niños y niñas derivados por los ministerios de Educación y de Desarrollo Social.
“Un jardín de infantes construye historias de vida y lazos. Ni más ni menos que estimulan, forman y cuidan a nuestros hijos y nuestras hijas. Estas instituciones merecen un respeto y un mejor trato que el recibido. Se trata de un tema de igualdad para la infancia en el presente, y que de no garantizarse, se estará minando la igualdad en el futuro”, finalizó Blanco.
