La incansable lucha por la dignidad de los jubilados

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Cada miércoles, el reclamo se hace oír en la ciudad. En una charla a fondo, Enzo Di Crosta repasó la crítica situación de los adultos mayores, el recorte en medicamentos y la importancia de defender las conquistas locales.

La incansable lucha por la dignidad de los jubilados

En un país que a menudo parece haber perdido el rumbo, hay quienes se niegan a bajar los brazos. Enzo, un «incansable luchador» según sus propios vecinos, pasó por los micrófonos de Mix 106.9 para ponerle palabras a lo que miles de jubilados de Capitán Bermúdez padecen día a día. Con la sabiduría de quien conoce la historia desde adentro, Enzo recordó que el espíritu original de las cajas de previsión se ha desvirtuado tras décadas de intervenciones estatales.

Uno de los puntos más urgentes de la charla fue la realidad económica. Con una jubilación mínima que ronda los 400 mil pesos, Enzo fue tajante: «No alcanza». La cuenta es simple y dolorosa: si un jubilado debe alquilar una vivienda —cuyos costos igualan o superan su ingreso total—, la supervivencia se vuelve una ecuación imposible.Incluso para quienes tienen casa propia, el costo de vida y la canasta familiar básica parecen metas inalcanzables para los cerca de 4.000 jubilados de Bermúdez, de los cuales la gran mayoría percibe el haber mínimo.

Enzo recordó con orgullo las «batallas» ganadas, como la sede propia del PAMI en Capitán Bermúdez (ubicada en Formosa y Av. San Lorenzo ). Aquella conquista, fruto de tomas de sedes y cortes de ruta, evitó que los adultos mayores de la ciudad tuvieran que viajar a San Lorenzo y hacer filas bajo la lluvia o el frío.

Sin embargo, hoy la preocupación es el «vaciamiento». Los reclamos actuales apuntan a  la pérdida de la gratuidad y la quita de beneficios en remedios esenciales que hoy muchos ya no pueden comprar, pero también a la atención medica en los efectores de salud.

A pesar del panorama adverso y de las políticas de ajuste que menciona el entrevistado, el mensaje final es de resistencia  y aunque a veces, la movilización sea escasa la comunidad de Bermúdez valora y acompaña este reclamo de los jubilados con cada saludo o bocinazo.

Los miércoles no son un día más, y en Avenida San Lorenzo y Santa Fe a las 10 es el momento de recordarle al poder que la dignidad no se negocia y que los «viejos», como en las antiguas tribus, siguen teniendo mucho para decir.