Máximo en Puerto San Martín: “La sociedad no debe abandonar su protagonismo”

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El Teatro Municipal de Puerto General San Martín desbordaba de mística militante. Entre banderas y cánticos, el clima de este viernes 24  no era el de un acto más; se sentía como el inicio de una nueva etapa de resistencia
Máximo en Puerto San Martín: “La sociedad no debe abandonar su protagonismo”
Cuando Máximo Kirchner subió al escenario, rodeado por figuras como Carlos De Grandis y Agustín Rossi, el ambiente se encendió. Su discurso no fue solo una crítica al ajuste actual, sino una interpelación directa al sentido de responsabilidad política. Con tono firme, lanzó una de las frases que más resonó en las butacas: “Ser presidente es el máximo honor que puede tener un argentino y hay que quedarse hasta el final a laburar”. Fue un dardo teledirigido a la gestión de Javier Milei, cuestionando la falta de compromiso con el destino del país cuando las cosas se ponen difíciles.
A lo largo de su intervención, Máximo caminó por la delgada línea entre la autocrítica y la esperanza. Reconoció que el triunfo de la derecha fue, en parte, porque «quizás no supimos explicarles» a los argentinos un proyecto superador, pero rápidamente viró hacia la acción. Propuso soluciones concretas, como el uso de la renta de Vaca Muerta para bajar el costo del gasoil, conectando las necesidades de los trabajadores presentes con los recursos estratégicos de la nación.
El momento de mayor efervescencia llegó cuando llamó a la solidaridad de clase. Pidió que la movilización no sea un acto individual de quien sufre un recorte, sino un movimiento colectivo: “Que todos marchemos cada vez que un sector es agredido”, sentenció, buscando romper el aislamiento que propone el modelo económico vigente.
Sobre el final, con un saludo cargado de simbolismo a Cristina, Máximo cerró con una promesa de batalla: “Quieren que la sociedad abandone su protagonismo, pero vamos a dar la pelea y vamos a dar vuelta la taba”. En ese rincón de Puerto San Martín, la sensación general fue que el mensaje no era solo para los presentes, sino un aviso para todo el mapa político nacional.