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El maestro Aníbal Barreto y sus hijos, Axel y Xiomara, regresaron de Colombia consagrados como campeones mundiales. Pese al éxito, el equipo debe recurrir a la solidaridad de la comunidad y realizar eventos benéficos para saldar los costos del viaje.

El deporte de contacto del cordón industrial vive un momento histórico tras la destacada participación de la delegación argentina en el reciente Campeonato Mundial de Kickboxing celebrado en Cartagena de Indias, Colombia. Entre los más de 120 competidores de la selección nacional, una familia oriunda de Puerto General San Martín acaparó todas las miradas al regresar al país con importantes títulos ecuménicos.
Se trata del maestro de kickboxing Aníbal Barreto y sus jóvenes hijos, Axel y Xiomara. El equipo, que entrena diariamente bajo un exigente régimen de alto rendimiento en el gimnasio Guerrero Boxing de San Lorenzo —en colaboración con el boxeador profesional Alexis Camejo—, demostró que la constancia y la disciplina familiar rinden frutos a nivel internacional. Tal es el reconocimiento que el propio Aníbal fue convocado para integrar el cuerpo de directores técnicos de la Selección Argentina durante el certamen.
«Llegamos hace un par de días de Colombia y estamos muy contentos. Ya habíamos tenido roce internacional hace dos años en Alicante, España, y en un Latinoamericano en Chile, pero vestir la celeste y blanca en un evento de esta magnitud siempre es una locura y una experiencia inolvidable», detalló el entrenador en diálogo con nuestra emisora FM MIX 106.9
El esfuerzo detrás de la gloria
Axel Barreto, quien comenzó en la disciplina a los 6 años pero se volcó al alto rendimiento amateur a los 15, remarcó el orgullo de compartir el cuadrilátero internacional junto a su hermana: «Entrenar y vivir estas competencias grandes con ella es hermoso. Llevamos la bandera argentina a lo más alto». En tanto, la joven Xiomara Barreto se consagró campeona mundial en la categoría de menos de 54 kilos tanto en kickboxing como en boxeo.
De cara a los próximos dos meses, la escuela de kickboxing se encuentra reorganizando su calendario deportivo. Axel volverá a competir antes de fin de año y el grupo ya cuenta con invitaciones para asistir a torneos en diferentes puntos de la República Argentina, gracias al reconocimiento obtenido de otros entrenadores nacionales en el mundial. Sin embargo, antes deberán cumplir con los compromisos institucionales de la escuela y los exámenes correspondientes del ciclo.
Solidaridad y autogestión
A pesar de traer las medallas de oro a la región, la realidad del amateurismo vuelve a poner en jaque el bolsillo de los atletas. Aníbal Barreto explicó que la principal limitación que enfrentan es la económica, dado que la federación no costea los pasajes ni la estadía de los seleccionados y cada competidor debe autofinanciarse para representar al país.
«Queremos agradecer a toda la comunidad que nos dio una mano para poder viajar. Para nosotros fue muy importante el empujón y el apoyo que nos brindó el senador Armando ‘Pipita’ Traferri, además de toda la gente que nos ayudó comprando rifas y colaborando en las polladas previas», destacó el maestro Barreto.
Debido a que todavía les queda un saldo económico por saldar de la travesía en Colombia, el equipo organizará una nueva pollada solidaria el próximo sábado 7 de noviembre. Todo lo recaudado será destinado a cubrir el dinero restante del viaje mundialista y a seguir impulsando a un semillero de jóvenes competidores locales que ya proyectan su salida a los rings de todo el país.
