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La obra abarcará 17,5 kilómetros desde el acceso a San Lorenzo hasta Timbúes. Contará con financiamiento internacional de la CAF y completará un corredor continuo de 34 kilómetros en el principal eje de exportación agroindustrial del país.

La gestión del gobernador Maximiliano Pullaro dio un paso decisivo para transformar la conectividad vial del Gran Rosario. El Gobierno de la Provincia de Santa Fe adjudicó la construcción de la segunda etapa del tercer carril de la Autopista Rosario-Santa Fe “Brigadier Estanislao López” (A01). Los trabajos se concentrarán en el tramo de 17,5 kilómetros que conecta el acceso a San Lorenzo centro con el Desvío Giardino, en la localidad de Timbúes. Con esta adjudicación, el corredor alcanzará un total de 34 kilómetros de ampliación para optimizar el ingreso al circuito portuario regional.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, calificó el proyecto como la obra vial más importante de la región y uno de los hitos principales de la actual gestión. El funcionario destacó que la ampliación permitirá adaptar la autopista a las exigencias logísticas actuales, facilitando el traslado del 80 % de los granos que Argentina exporta a través de las terminales portuarias santafesinas. Asimismo, ponderó la eficiencia del Estado al concretar una licitación pública transparente con valores competitivos sin comprometer los recursos corrientes de la provincia.
Por su parte, el administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad, Pablo Seghezzo, remarcó el impacto estratégico de la Etapa 2. El funcionario explicó que la combinación de ambas etapas, sumada a las intervenciones en los accesos a Timbúes, conformará un corredor continuo de alta capacidad capaz de absorber de manera fluida el denso volumen de carga pesada que se dirige a la zona norte del Gran Rosario. La adjudicación de las tareas civiles recayó sobre la firma Luis Losi S.A., cuya propuesta técnica y económica fue seleccionada entre nueve oferentes.
Los trabajos demandarán una inversión cercana a los 70 mil millones de pesos. El financiamiento proviene de un préstamo internacional otorgado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), aprobado bajo el Programa Integral de Logística Urbana y Metropolitana del Gran Rosario. El crédito cuenta con un plazo de amortización de 18 años y una tasa de interés del 5,8 %, un esquema que permite distribuir los costos a largo plazo mientras se consolida una infraestructura que reducirá costos industriales y generará empleo local.
Esta segunda fase complementará los trabajos de la primera etapa, que cubrió 16,5 kilómetros entre Rosario y San Lorenzo. Aquel sector inicial ya se encuentra totalmente habilitado con seis carriles de circulación y un moderno sistema de pesaje dinámico hacia el norte. Una vez finalizadas las nuevas obras viales en ejecución, la Autopista Rosario-Santa Fe se posicionará como el corredor productivo más moderno y seguro del territorio provincial.
