Rotary Club celebra 59 años impulsando un verdadero «derroche de servicio»

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Cumplir casi seis décadas de trabajo ininterrumpido deja una huella profunda, pero para el Rotary Club de Capitán Bermúdez, llegar a los 59 años es sinónimo de madurez, evolución y, por sobre todas las cosas, de una acción comunitaria constante.

Rotary Club celebra 59 años impulsando un verdadero «derroche de servicio»

En este mes aniversario, la institución decidió abrazar un lema que define a la perfección su filosofía: «derrochar servicio». Lejos de ser una simple frase hecha, se trata de una invitación abierta a tocar el corazón de las personas y de las instituciones, transformando la realidad regional a través de la solidaridad y el trabajo compartido.
La presidenta de la entidad, María Emma Pafundi, repasó el intenso camino recorrido y el abanico de proyectos que hoy tienen al club local como un puente fundamental entre la salud, la educación y la ciencia.
El puntapié inicial de estas celebraciones estuvo marcado por la ternura y la contención infantil a través del «Desafío Ludoteca». Gracias al esfuerzo colectivo, el Rotary logró instalar un espacio de juego terapéutico en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela de la ciudad de Rosario. Este efector público, que ya cuenta con un área de influencia nacional y recibe casos de alta complejidad derivados incluso desde el Hospital Garrahan, sumó así una herramienta clave para que los más chicos puedan transitar sus internaciones con mayor alegría. Para el club, defender el concepto de «crecer jugando sanos y felices» es una forma de entender la salud desde la empatía, donde la creatividad se convierte en un motor de curación y fortalecimiento de la autoestima.
Pero el impacto del Rotary trasciende las fronteras de la salud y se mete de lleno en el desarrollo tecnológico y científico. El próximo miércoles 14 de octubre, el club bermudense concretará un hito histórico: la donación de una máquina de extracción de leche de soja a la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
Este logro fue posible gracias al valor de las alianzas estratégicas. El Rotary local forma parte de una red solidaria que nuclea a más de 700 organizaciones y empresas a través de la Fundación de la Bolsa de Comercio de Rosario. Al detectar que disponían de esta maquinaria y buscarle el destino más trascendente, coordinaron con el área de extensión universitaria y el decanato de la facultad. Para la casa de estudios, recibir este equipamiento en su sede de Suipacha 531 es un aporte invaluable para la carrera académica y la formación de profesionales altamente capacitados en las ciencias de la alimentación. En una región tan rica en materias primas y subproductos del agro, la máquina permitirá volcar la investigación científica directamente al sector productivo con una proyección regional sin límites.
A nivel institucional, el mes aniversario también trae una de las mayores satisfacciones de los últimos tiempos: el nacimiento oficial y autónomo del Rotary Club de Rosario Puerto Norte.
Este nuevo espacio comenzó a gestarse en el año 2017 bajo la modalidad de club satélite, impulsado por el socio bermudense y exgobernador de distrito Eduardo Orso. Tras años de acompañamiento y crecimiento en el servicio, el grupo de la zona norte rosarina finalmente alcanzó todas las condiciones para convertirse en un club independiente, llevando con orgullo el apadrinamiento de Capitán Bermúdez.
A la par de estos grandes hitos regionales, el club no descuida su agenda global ni sus tradiciones locales. El próximo 24 de octubre, los rotarios bermudenses se unirán a la campaña mundial contra la poliomielitis en el Día Mundial de la Lucha contra la Polio, la causa bandera de Rotary Internacional para erradicar esta enfermedad paralizante.
Hacia el cierre del año, las miradas ya están puestas en las escuelas de la ciudad con la continuidad del querido programa «Tu Libro es Mi Libro» y las infaltables distinciones al «Mejor Compañero». Además, el grupo juvenil Interact de la Escuela N° 1388 «Martín Thompson», ubicada en la zona de islas, se prepara con entusiasmo para un campamento en noviembre, donde los jóvenes locales serán por primera vez anfitriones de delegaciones rotarias de diversos puntos del país.
Para María Emma Pafundi, cada logro es el reflejo de una convicción profunda que guía al club desde su fundación: «El derroche de servicios es una invitación a la comunidad y un agradecimiento por todo lo que nos permiten hacer», reflexiona con gratitud.
En una sociedad que muchas veces empuja al individualismo, el Rotary de Capitán Bermúdez demuestra, con hechos concretos, que el verdadero cambio solo es posible cuando se conjuga la premisa fundamental de la institución: las cosas siempre se hacen con el otro.