Tensión aceitera: los gremios calificaron de «provocación» la oferta patronal y advierten conflicto salarial

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La cámara empresarial propuso un incremento de 15 mil pesos para mayo, una cifra que la Federación Aceitera y el SOEA San Lorenzo rechazaron de forma tajante al ratificar su exigencia de un piso salarial de 2,8 millones de pesos.
Tensión aceitera: los gremios calificaron de «provocación» la oferta patronal y advierten conflicto salarial
La paritaria del sector aceitero ingresó en un terreno de máxima tensión tras fracasar el quinto encuentro desarrollado bajo el marco de la conciliación obligatoria en la Bolsa de Comercio de Rosario. Las negociaciones salariales quedaron al borde del abismo luego de que la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) presentara una propuesta de incremento de 15 mil pesos para el mes de mayo, una cifra que los representantes sindicales consideraron un acto de profunda mala fe y una abierta provocación hacia los trabajadores.
Desde la Federación Aceitera (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) San Lorenzo manifestaron un enérgico rechazo, argumentando que la postura del sector empresario dista por completo de la voluntad de diálogo que suelen declarar públicamente. Para las organizaciones gremiales, la oferta ignora las necesidades básicas de las familias operarias y tensiona los mandatos discutidos previamente en las bases de cada fábrica.
El reclamo sindical mantiene como bandera el derecho constitucional a un Salario Mínimo Vital y Móvil que garantice la cobertura total de las necesidades esenciales contempladas por la ley, incluyendo alimentación, vivienda, educación, salud, transporte y esparcimiento. Bajo este parámetro técnico, los gremios fijaron la exigencia salarial para el mes de mayo de 2026 en un valor de $2.802.754.
El malestar de los trabajadores se profundiza al contrastar el pedido con la capacidad económica de las terminales agroexportadoras. Según los cálculos de los paritarios, el aumento salarial solicitado representa apenas el 0,1% de la facturación anual de las empresas del complejo oleaginoso, lo que equivale a destinar un solo peso de cada mil facturados para saldar la paritaria.
La intransigencia patronal y la falta de respuesta a los requerimientos obreros perfilan un escenario de inevitable parálisis en las plantas industriales. Ante la negativa de aceptar salarios que ubiquen a los operarios bajo la línea de pobreza, la dirigencia sindical advirtió que recurrirá a las herramientas legales y constitucionales disponibles, ratificando que el ejercicio del derecho de huelga será la primera medida de fuerza si no se alcanza un piso digno para el sector.