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La Justicia federal de Azul intervino tras detectar una ola de internaciones en la provincia de Buenos Aires. En los operativos locales secuestraron cajas del potente analgésico inyectable, un arma de fuego, millones en efectivo y detuvieron a dos personas.
La Justicia federal de Azul ordenó una serie de allanamientos en las ciudades de Granadero Baigorria y Rosario en el marco de una compleja investigación por el tráfico de nalbufina, un potente analgésico opioide de uso estrictamente hospitalario que se comercializaba de manera ilegal en territorio bonaerense y santafesino. El procedimiento más contundente tuvo lugar en la localidad baigorriense, donde las fuerzas de seguridad lograron incautar una importante cantidad de dosis de la sustancia, un arma de fuego con la numeración suprimida, dispositivos tecnológicos y una suma superior al millón setecientos mil pesos en efectivo, culminando con la detención de dos personas.
En Granadero Baigorria, las tareas operativas se concentraron en dos puntos específicos de la ciudad a cargo de efectivos de la Policía de Investigaciones junto a la DDI de Azul. El primer procedimiento se ejecutó en una bicicletería ubicada sobre la calle Eva Perón al 600, donde el personal policial secuestró doce cajas de nalbufina conteniendo diez ampollas inyectables cada una, un revólver calibre 38 con la numeración limada, cuatro cartuchos intactos, una computadora notebook, un teléfono celular y diversos elementos utilizados para la inyección de sustancias. En forma simultánea, los agentes irrumpieron en un domicilio de calle Baigorrita al 500, lugar donde se hallaron otros siete teléfonos móviles, dos cajas más del opioide con un total de diecinueve ampollas, cinco jeringas, un remito comercial y la suma exacta de 1.721.000 pesos en efectivo. En esta última vivienda se procedió a la aprehensión de Carlos Walter B., de 58 años, y Yasmín Belén B., de 24 años.
Por otra parte, las tareas de las fuerzas federales y provinciales se trasladaron a la ciudad de Rosario, donde se allanó un departamento situado en calle Paraguay al 1200. En este inmueble reside un exempleado del rubro farmacéutico que se encuentra directamente vinculado a la causa, aunque fuentes del caso confirmaron que en dicho espacio no se hallaron elementos de interés para el expediente. La investigación penal fue impulsada por el fiscal federal Cristian Roberto Matías Citterio y el Juzgado de Garantías Número 2 de Azul, a cargo del magistrado Federico Barberena, luego de que las autoridades sanitarias detectaran un alarmante incremento de consumos abusivos e internaciones por intoxicación con nalbufina en la localidad bonaerense de General Alvear. Los pesquisas lograron establecer que el consumo de este fármaco se había extendido con fuerza entre personas sometidas a una alta exigencia física y dentro de diversos ámbitos deportivos de la región.
Un factor clave que permitirá avanzar a los peritos en la reconstrucción de la ruta de distribución ilegal es que la gran mayoría de las ampollas secuestradas compartían el mismo número de lote y la misma fecha de vencimiento, lo que facilitará rastrear el origen de fabricación del lote y los canales de desvío. Según consta en el expediente judicial, la conexión criminal entre los sospechosos de la región y la provincia de Buenos Aires quedó al descubierto luego de comprobarse que el exempleado farmacéutico radicado en Rosario había enviado una importante cantidad de nalbufina a través de una encomienda con destino a General Alvear. Cabe destacar que la nalbufina, conocida comercialmente bajo el nombre de Nubain, es un analgésico opioide sintético diseñado exclusivamente para el tratamiento intrahospitalario de dolores moderados a severos, y aunque su efecto farmacológico la vuelve técnicamente menos adictiva que otros derivados del opio, su consumo sin control médico ya genera severas emergencias sanitarias.
