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Tiene solo 17 años, es cinturón negro y ya representa a la ciudad en competencias nacionales. ahora, el desafío es internacional: se prepara para el sudamericano y el mundial. Necesita fondos para costear el viaje.

Con la disciplina como bandera y una historia que empezó a los 4 años, Valentina Romero se ha convertido en una de las deportistas más destacadas de Capitán Bermúdez. la joven karateka, alumna de la escuela n° 325, visitó los estudios de la radio para contar su presente y los ambiciosos objetivos que tiene por delante: el sudamericano en Colombia y el mundial en Japón.
Valentina no recuerda su vida sin el karate. «empecé a los cuatro años. mi hermano hizo karate toda su vida y yo siempre estaba ahí viéndolo en las competencias, hasta que me gustó y no paré más», relata con la sencillez de quien ya es cinturón negro y busca ahora subir en los rangos de Dan.
Con una rutina lejos de la improvisación, valentina lleva adelante una preparación rigurosa. entrena lunes, miércoles y viernes, de 19:00 a 21:30 hs, en el Centro de jubilados de calle Rosario 140. pero su trabajo no termina ahí: complementa con una hora y media diaria de gimnasio, trabajando musculación, cardio y zona media (core).
«Antes de competir trato de comer muy liviano, lo justo para estar despierta todo el día porque las jornadas son largas», explica Valentina, quien suele competir entre las 10:30 y las 15:00 hs en los torneos nacionales. esta disciplina ya le dio frutos: recientemente se consagró campeona en la categoría under 21 y obtuvo el segundo puesto en junior en Buenos Aires, además de lograr podios en el torneo de la mujer en Rosario.
El sueño internacional y la necesidad de apoyo
El calendario de la deportista marca dos citas fundamentales: El sudamericano en Colombia y el mundial en Japón .
Sin embargo, para un deportista amateur, el talento no es suficiente: el factor económico es la principal barrera.
Junto a su familia y el dojo al que pertenece, están organizando eventos para recaudar fondos. «la verdad, necesito ayuda», confesó Valentina. tras una exitosa venta de pizzas en marzo, para el mes de mayo ya planean una venta de pollos con el fin de costear los pasajes y estadías.
Un equipo detrás del cinturón negro
Valentina no está sola. además de sus cuatro compañeros de Bermúdez que compiten a nivel nacional, destaca el rol de su profesor, su entrenador físico y, fundamentalmente, su psicóloga deportiva. «es fundamental el trabajo psicológico para prepararse para las competencias», asegura la joven, entendiendo que la mente juega un rol clave cuando se está frente a los mejores del mundo.
Con el apoyo de su familia y de toda una ciudad que empieza a conocer su historia, Valentina Romero se prepara para llevar la bandera de Capitán Bermúdez a tierras niponas, la cuna del arte marcial que eligió para su vida.
